18 de mayo de 2011

Humo

Hace tiempo que tengo esto escrito...quizás no tanto tiempo. Pero tiempo de todas formas y ahora está aquí y quién sabe si tiene sentido que esté aquí. Enfin:
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"El humo es una suspensión en el aire de pequeñas partículas sólidas que resultan de la combustión incompleta de un combustible."*






Hoy te veo igual que tantas otras mañanas, abro los ojos y estás ahí, durmiendo a mi lado. Tus pestañas parecen rubias pero sé que es el sol y no tú.

Tú eres todo madera.


Cierro los ojos y trato de recordar en qué momento llegaste a esta casa, a esta cama que casualmente es mía. Pero no hay recuerdos. Supongo que el sueño era pesado o que el sueño no era en realidad sueño. Contigo la vida se confunde entre letras, música y omisiones que entendemos.

Me levanto, necesito aclarar la cabeza, despertar finalmente pero el agua está tibia, me enoja un poco, necesito que queme y que mi piel enrojezca y luego sentir...
Supongo que el día de hoy no tengo tanta suerte.

Salgo y estás junto a la ventana, tu mano se apoya en el vidrio y empaña. Hace frío y sí, probablemente tengas razón pero nunca es razón para permanecer.
Calentaste el agua y nos preparo un café.

(tomas mi mano. no te miro. callo. me sueltas)

Conversamos como si el tiempo estuviese detenido pero pende sobre nosotros la verdad. Miro tu mano reposar junto a la taza, trazo tus dedos en mi memoria hasta el fin. Sólo necesito un impulso pero no debo impulsarme, todo va a desaparecer con el día.

Te miro y tengo ganas de pedir que te quedes conmigo. Ganas de llenarme de ti y mostrarte los amaneceres que conozco y los besos que no he dado y como se mueven las sombras de los árboles en el parque y soñar tus sueños después de almorzar y ver el reflejo del sol en tus ojos cuando llega el arrebol al balcón. A fin de cuentas, ganas de que te quedes para la cotidianeidad, mi cotidianeidad, pero
.
.
.
como es sabido
como cada vez
como eres tú
como las horas pasan
como tienes casa que te espera
como no significo más que otra
como no me ves
.
.
.
te vas con las primeras horas del día y dejas en mi boca el mismo sabor pesado de un cigarro que muere.





*Aporte de wikipedia sobre el humo.

8 de mayo de 2011

Sway


En momentos me invade una sensación impotente de amor. Como si mis nervios temblaran de deseo, de acción pero están impedidos de volar, mi piel los retiene en los límites de mí misma.
Ansiedad, escribo para mantenerlos vivos porque no quiero que escapen las ganas, pero no basta... Me mantengo en tensión esperando el cambio en la corriente esperando el momento de saltar.

Las olas de electricidad me empujan, arrastran, pero no me llevan a ningún destino. Estoy anclada a los bancos de las plazas, a las calles y al humo de un buen cigarro corriente. Un cigarro que queme.

18 de abril de 2011

Tu nombre me sabe a hierba o Geosmina*


-Quiero tener olor a tierra mojada.
-Ese es un olor extraño. Porqué?
-No sé, me gusta y a casi todos les gusta, en el peor de los casos la gente no lo nota.
-Eso qué tiene de bueno?
-Imagínalo, piensa conmigo: olor a tierra mojada, lluvia, frío, pasear, pasto mojado y llegar a acostarse a escuchar caer la lluvia. Me gusta esa línea de pensamiento. (se ilusiona)
-Entiendo (y de verdad entiende)

Juego de palabras


Que no te toquen, amor, las manos del invierno. Que no marchiten tus ojos nunca. Que los puños de hielo no quemen tu piel dorada ni opaquen lo que queda de sol en ti.

Las decepciones espero nunca sean lo perras que fueron conmigo, Bella Hermosa e Ingenua te quiero. Llena de sonrisas tus días pequeña y cree en la eventualidad cierta de un premio al final o ni siquiera en eso.

No pierdas tu brillo que si tú caes el universo entero se derrumba y lloramos todos, lloraremos todos.

Hermosa mía, la tinta de tus dedos escribe nuestra historia los mares los cielos las tierras y todo lo que nace. Tus dedos de princesa, de estudiosa, de artesana trazan las palabras que ahora escribo como si tú misma dictases lo que quieres sea dicho de ti.

Reinas en el éter y reinas en la materia, con tus palabras y tus pies de niño, con tu inocencia que aún existe como prueba irrefutable de que podemos ser mejores.

31 de marzo de 2011

Los zorros


Cuando el principito volvió se encontró con dos zorros, un zorro que brillaba como el oro y otro capaz de hablar en idiomas.

Creyó que podría domesticarlos como había hecho con los pasados pero el principito era incapaz de ver las heridas más profundas que estos zorros portaban como bandera.

Los visitó todos los días, muchos días y ya se sentía triunfador, esperado. ¡Los zorros le hablaban! Se le acercaban muchas tardes y el principito estaba seguro de su éxito.
Pero los zorros también desaparecían en días, y ahí se quedaba el principito esperándolos junto a los campos de trigo. Entonces el enojo lo cegaba y juraba no volver a visitar a esos que nunca serían sus amigos.

El principito era ingenuo y era bueno y cuando veía pasar entre la hierba esas colas juguetonas que no lo llamaban, corría de todas formas trás ellas engañándose al pensar que existía un lazo que los unía.
Los zorros eran graciosos, amables y hermosos. ¿Cómo podía el principito no quererlos?

Sin embargo el principito esperaba de ellos algo que no parecían capaces de darle. Los zorros recordaban las cosas que él les contaba de su rosa, recordaban sus historias y acariciaban sus piernas con sus colas de madera y oro, pero era sólo un juego. Los zorros no entendían de domesticar ni de ser domesticados, eran zorros libertarios y perdidos, que iban y volvían como el mar y que salían por los caminos a esperar la muerte, no la vida.

27 de marzo de 2011

Improv.

Las cosas más inalterables cambian en el espacio de un segundo.
Nada es inalterable y sin embargo, rezamos cada noche sin sospecharlo por la permanencia del mundo que entendemos, mejor, que creemos entender.

Espero en algún momento dejar de pedir lo estático, soñar con el caos, desearlo entre mis brazos y así, entonces, absolutamente nada tendrá importancia y seremos realmente libres.
Transito entre los dos mundos como con acceso liberado pero no soy capaz de quedarme ni de pertenecer a ninguno. La infelicidad recorre mis venas al caminar y caigo en los abismos sin saber que pasó. Quizás estoy ciega y no veo los accidentes por venir, quizás estoy sorda y no escucho los gritos de advertencia, quizás no huelo el peligro, quizás no tanteo los caminos por los que ando o quizás no sé pedir armas para enfrentarme al mundo.

Cuando creo en el caos me hundo en la inacción pues nada tiene sentido pero cuando creo en el orden y en los límites, me aterro.

Sigo donde antes estuve.

26 de marzo de 2011

Viento del azur.


Prométeme que en nuestra casa imaginaria nadie va a poder herirme, que no van a existir razones para tomar agua después de llorar, que no voy a tener que lavar mis manos ni esperar plazos.

Prométeme que siempre vas a estar ahí para abrazarme y escucharme y cuidar de mis heridas como si fueran las tuyas.

Prométeme que no te irás nunca, o que si te vas, volverás siempre a acompañarme a dormir y a velar por mi sanidad mental o lo que queda de ella.

Promete que vas a seguir siendo mi guardián y mi compañero y prometo en respuesta, seguir esperando y seguir contigo incluso cuando la noche esté estrellada y me abracen las ganas de tomar el camino.

23 de marzo de 2011

Inquietud - Marceline Desbordes-Valmore


¿Qué es pues lo que me turba? ¿Y qué es lo que me espera?
Estoy triste en la ciudad y me aburro en el pueblo;
Los placeres de mi edad
No pueden salvarme de lo largo del tiempo,
Antaño la amistad, los encantos del estudio
llenaban sin esfuerzos mis apacibles ocios.
¡Oh! ¿Cuál es pues el objeto de mis vagos deseos?
Lo ignoro y lo busco con inquietud.
Si, para mí, la felicidad no era la alegría,
Ya no la encuentro en la melancolía;
Pero si temo al llanto igual que a la locura,
¿Dónde encontrar la felicidad?

21 de marzo de 2011

Abstinencia


Soy mi propio dios, capaz de cortar mis relaciones dependientes aunque en el camino mire hacia atrás y mis manos se llenen de sal.

Mi cabeza inventa miles de razones posibles para desandar mis pasos y buscar los labios que queman pero pasado el impulso, sé reconocer mis propias mentiras y finalmente, seré capaz de seguir caminando, frente en alto y manos empuñadas.

16 de marzo de 2011

duo

habia dos enfermos junto a la linea del tren, uno se sentia incapacitado para el juego y el otro estaba paralizado por el miedo. alternaban entre mirar hacia el tren que escuchaban pero nunca venia o mirarse tratando de entender. en el pueblo nadie los consideraba locos solo un poco perdidos pero ellos sabian la verdad estaban enfermos de enfermedad terminal y estaban atrapados junto a los rieles hasta el fin de los tiempos. algunos dias tenian miedo de que algo alterara la paz de su santuario y otros dias arriesgaban la vida mirandose por mas de diez minutos. era su propio juego y sufrian y amaban como cachorros.

cuando me fui del pueblo, de los arboles y de los queltehues junto al rio creo haberlos visto sentados como todos los dias con las rodillas muy juntas casi tocandose. casi mas locos. casi mas felices.

borrador antiguo

En días como hoy siento que me pierdo. Todo, o casi todo, se disuelve en una gran nube de no me importa. Mis amigos se destiñen hasta el infinito y dejo de estar. Mi cuerpo es material y permanece, pero la verdadera vaga por la nada, por los recuerdos y por los deseos que quedaron en la página pasada.

27 de febrero de 2011

CN

Dicen que se aman pero no les creo nada. Él homosexual despechado y ella rockstar frustrada. Él que vivía destrozando los bares en búsqueda de placer y ella, ella que soñaba con éxito y vivía amores de película con todas las almas gemelas que encontró en el camino.

Él pintaba su cuerpo de colores y se escondía en mil guaridas y ella tocaba la guitarra como si no le importara nada.

Las improbabilidades de enredarme en su cuento son menores, sin embargo, la vida se rie de las probabilidades.

26 de febrero de 2011

Jaime



Jaime no tenía nada de lagarto, su voz se reordenaba a cada momento. Sus brazos giraban y se detenían como guiados por otras manos pero caminábamos y la lluvia le sentaba bien.

Su pelo se llenó de gotas y brillaba ese día como nunca antes (y nunca después), sus jeans comprados hace menos de un mes con la plata de su viejo, su polera sin nada que contar y sus manos que vibran. Las venas bajo su piel se requiebran y ondulan, serpientes de apoderan de su carne, serpientes azules y rojas cubiertas de escamas que parecen piel, sus venas y las de víbora se mezclan, se confunden y por un segundo todo su cuerpo es onda, movimiento. Sus muñecas bailan a la velocidad de un cometa en busca de la gravedad final.

Es lagarto, hipnótico mientras camina, mientras susurra nuevas travesuras para hacer, nuevas palabras y juegos.
Su voz se prolonga y se propaga por el espacio y el único sonido capaz de salvarnos es él el y su paraiso el y sus caminos el contorno de sus caderas el revoloteo de sus pestañas el pecado de su boca (su boca).

Hermoso, hermosa silueta hermana, tan joven y luego, milenario. Un árbol, fuerte y lleno de vida pero de la misma forma herido, mil veces herido. Sólo sus ojos recuerdan las batallas ganadas.

Jaime del éter, Jaime lagarto y Jaime árbol. Jaime escondido, Jaime que juega, Jaime vivo.

La sra.K



No me da pena conversar con la sra.K. La encuentro insípida, aburrida y gris mientras plancha y repite la receta correcta del kuchen o como quitar manchas de vino de las camisas.

No me da pena su infelicidad actual porque a final de cuentas ella la eligió y debe saber por qué.

Sólo me da pena la mitad de sí misma que perdió en el camino, me da pena cuando sus ojos se iluminan de recuerdos, cuando recorre su época de universidad, cuando peleaba y creía, cuando no era lo que es hoy, cuando podía ser más, ser todo. Y creo que ella también sufre mientras habla de cocina y ropa. Sufre porque le recuerdo la fuerza y la fe en el destino que ella decidió eliminar con el mismo secreto familiar que usa para el vino.

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Una vez tuve un amigo al que dejé frente al mar. Mis planes eran tan grandiosos que no podía permitirme la rutina. Tenía que irme, alejarme para sólo pertenecer al camino.

Los caminantes vivimos en esa constante disyuntiva entre el amor al viento y los lazos que creamos. Supongo que en parte somos egoístas pero no es una elección, estamos hasta que la infelicidad viene a colarse entre los días. Vuelve la necesidad de recorrer distancias y ver noches nuevas, otras estrellas.

En ocasiones tengo ganas de permanecer y desear la estabilidad y el sofá junto al fuego pero junto a la calidez, la ventana vigila las infinitas posibilidades y entonces, vuelve la hora de correr.

olescul

Cuando nuestra noche acaba suelo, en el cansacio, sentirme usada. Como si tu sexo ocupara todos los espacios y yo hubiera sido sometida a tu voluntad.

Sin embargo, el día después, busco formas nuevas para esperarte y sentirte más dueño y más dolor y más placer.

11 de diciembre de 2010

ct


Sus manos se deshacen en las cuerdas, se queman y expanden. Colisión inminente de sus huellas que como árboles, como raíces trepan por el aire, trepan por los alambres y lo cubren todo.

Su voz se desarma, su garganta se desangra entre agudos y cae a borbotones hasta el suelo y hasta mi. Ardiendo camina por mis mejillas hasta llegar al fin del mundo.

Quisiera ser capaz de retratar el sonido del choque, el golpe contra la madera, el galope de las palabras y lo atropellado de sus dedos.
Poder mostrar la caricia de sus pestañas cuando sonríe, cuando sabe que tiene algo que me interesa y la caída vertiginosa de su pelo mientras canta.
Si pudiera llevar al mundo a ese instante todo sería simple, todo tendría sentido.

d-b




Quizás sea mejor ir así creando lazos, cruzando barreras proxémicas hasta enraizarse en el corazón del otro.

Aún no tengo recuerdos del roce de tus dedos y no lo deseo, no logro ni imaginar tus labios en éxtasis, ni tu frente que duda antes de tocar y tomar lo que desde hace tanto es tuyo.

oo

Al final del día no podemos cambiar lo que somos y menos lo que deriva de ese ser. Aunque trate y espere y mienta, las cosas no van a cambiar ni para bien ni para mal. Como si creyese en ellos. Tú no eres lo que quiero ni yo lo que tú y aunque cante tus canciones y ría con tus risas no somos complemento, no somos amantes ni amigos, no somos nada, dos átomos unidos a la fuerza.

Eso, no vale.

SiTi



Me encierro hasta que el mundo deje de dar vueltas y de ser incierto. No sé explicar qué ha cambiado, mi cuerpo sigue viéndose entero y obediente a los impulsos que envío. Acerco mis manos hasta que se transforman en una mancha, difusas y ajenas. Trato de observarlas, notar una nueva vida, notar divisiones pero no logro nada, siguen siendo una masa suave, llena de particularidades pero entera.

Guardo el deseo irrefrenable de quedarme con lo observable, con la materialidad que informan mis ojos y mi tacto. Pero es una alternativa ilusoria y me hundo más en el sofá. El sofá de cuero se dobla, se estira y se adapta a mi cuerpo, parece que puedo esconderme por entero en su interior pero me aterra la posibilidad de hundirme hasta la fusión.

Me levanto, el piso frío bajo mis pies parece seguro, mejor así.